Bala de plata

El collar de oro macizo de Lucillo: cuando una familia entrega al museo de la ciudad un tesoro de más de 3.000 años

Es posible que la pieza viaje a una exposición en Madrid

Hay piezas que valen por el oro que contienen. Y hay otras que valen, sobre todo, por la memoria que custodian. El torque, brazalete o collar de oro macizo hallado en el pueblo leonés de Lucillo pertenece a esa segunda categoría. Sus 524,4 gramos de oro y sus 110 centímetros de longitud impresionan por sí solos.  Únicamente como metal, el oro de este collar superaría los 65.000 euros, a lo que habría que sumar su valor como tesoro arqueológico de más de 3.000 años. Pero su verdadero peso no está solo en la tasación de la materia noble, sino en la historia humana que lo acompaña.

A los pies del mítico Teleno

El collar, datado entre 1400 y 1100 antes de Cristo, fue encontrado en la localidad de Lucillo, en plena Maragatería, a 25 kilómetros al suroeste de Astorga, ciudad de referencia que comparte horizonte histórico con las tierras vecinas de La Cepeda, y a los pies del mítico monte Teleno. Se trata de una joya excepcional de la orfebrería prehistórica, vinculada a los antiguos pobladores astures de la zona, posiblemente a la tribu de los amacos, y al uso de símbolos de poder, prestigio, intercambio y, quizá también, rito. El oro, en este caso, no habla solo de riqueza, sino de civilización y de territorio.

El hallazgo tuvo, además, la grandeza de lo inesperado. A mediados del siglo pasado, Gaspar Prieto Criado, vecino de Lucillo, apenas un muchacho de 14 años, labraba la tierra con una pareja de bueyes cuando apareció aquella pieza formidable. Bajo el suelo humilde de un pueblo leonés dormía una joya milenaria. 

Donación altruista: oro moral

Pero la segunda gran historia del torque de Lucillo no está solo en su descubrimiento, sino también en su destino. Los herederos de Gaspar Prieto Criado decidieron donar la pieza al museo de León, poniéndola a buen recaudo y entregándola al patrimonio común. Entre esos generosos herederos figura José Miguel Prieto de la Fuente, secretario general de la International Police Association España, cuyo nombre queda unido a un gesto de altura cultural y, sobre todo, moral.

Gracias a ese altruismo, el torque, brazalete o collar, que de todas estas maneras se puede denominar, no quedó condenado al olvido o a la mera contemplación en un hogar. Hoy forma parte de la memoria colectiva. Cabe señalar que la pieza podría viajar a una exposición en Madrid, lo que daría mayor proyección a este tesoro arqueológico.

La familia de Gaspar Prieto Criado no solo entregó una joya al museo: entregó identidad, historia y honestidad. Porque hay metales preciosos, sí, pero la generosidad de compartirlos con todos es el verdadero oro moral de la buena gente.