La presión vecinal del Parque de las Avenidas ante 'hostel fake' ayuda a que el de Vallecas “cierre por vacaciones”, lo que demuestra su verdadero uso
La presencia del establecimiento en la Avenida de Baviera genera malestar vecinal, ante sospechas de que operará como centro de acogida encubierto, mientras se esperan inspecciones oficiales.
"Un negocio que se presenta como hostel turístico no cierra en pleno verano", señalan vecinos de Vallecas
La tensión vecinal continúa creciendo en el Parque de las Avenidas, en el distrito madrileño de Salamanca, donde un establecimiento ubicado en la Avenida de Baviera 9, presuntamente registrado como hostel turístico, ha sido señalado por los residentes como un futuro centro de acogida encubierto para inmigrantes, que se gestionaría bajo convenios con entidades como CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado). Esta situación ha generado protestas vecinales, quejas formales y una creciente vigilancia ciudadana sobre el próximo uso real de esta instalación.
Tras múltiples denuncias vecinales, el Ayuntamiento de Madrid y la Entidad Colaboradora Urbanística (ECU) tienen previsto realizar una inspección el próximo martes 16 de julio. Esta revisión verificará si se han solventado las salvedades e irregularidades detectadas en la licencia de obra, paso necesario para la posterior autorización de actividad y apertura definitiva del establecimiento.
Los vecinos estarán presentes en la zona y esperan que la inspección vigile y documente cualquier irregularidad. Aseguran que el empresario responsable habría modificado su estrategia tras notar la presión vecinal y administrativa, pero cometiendo otras irregularidades e incluso cerrando los locales en Vallecas para evitar inspecciones, después de las decepcionantes hechas hasta ahora por las administraciones afectadas, lamentan.
El establecimiento Velvet Vallecas , en el que aseguran haber registrado movimientos inusuales, entrada y salida de personas en condiciones que no se corresponden con el turismo, ha colgado un cartel anunciando su cierre por vacaciones hasta el 8 de septiembre.
Tanto vecinos de esa zona como residentes del Parque de las Avenidas califican como "sospechoso e incoherente", dada su supuesta actividad turística. "Un negocio que se presenta como hostel turístico no cierra en pleno verano", señalan e interpretan este cierre como una estrategia para esquivar inspecciones o para frenar temporalmente el uso del edificio como recurso de acogida.
En paralelo, algunos residentes han difundido testimonios y vídeos denunciando lo que consideran un deterioro del barrio en términos de limpieza, convivencia e inseguridad, que atribuyen al uso del hostel como recurso de alojamiento para personas migrantes sin control institucional claro. Desde CEAR, no se han realizado declaraciones públicas recientes sobre esta ubicación concreta.
El malestar vecinal ha sido amplificado en redes sociales y medios digitales, con mensajes críticos hacia las administraciones implicadas por la falta de transparencia, así como con llamados a reforzar las inspecciones urbanísticas y esclarecer la naturaleza real del inmueble, tanto del de Vallecas, como del futuro en el Parque de las Avenidas.
Además del populismo, o la falta de contundencia,de algunos políticos, los vecinos del Parque de las Avenidas consultados también mostraron su decepción con el comportamiento y la manera de actuar “tremendamente egoísta e inconsciente con miles de familias, ancianos y niños” de la propietaria de los locales, “alquilados desde el capitalismo más insensible”.
Se da la circunstancia de que Asunción S.B. y su familia de empresarios -según afirman- tiene una oficina en la calle Torrelaguna, vive en una pequeña vía perpendicular a Arturo Soria, “bastante cerca del Parque”, y tiene una farmacia en Fuenlabrada, “por lo que ya que le da igual los problemas de sus relativos vecinos, quizás tengamos que ir a manifestarnos allí y así ven con que clase de persona se relacionan o consumen sus productos”, aseguran.
El conflicto refleja una creciente preocupación ciudadana por la proliferación de establecimientos que, bajo apariencia de negocios turísticos, operan como recursos asistenciales, en algunos casos sin los permisos o controles necesarios. La visita técnica del próximo martes se perfila como un momento clave para aclarar el futuro del inmueble y, potencialmente, sentar precedente en la regulación de estos espacios en Madrid.